¿Por qué una asociación como la Casa del Temps?
Amparo, es una mujer trabajadora socialmente comprometida, un día hace algún tiempo, al volver del trabajo fue atracada en la calle por unos delincuentes. Como consecuencia de la agresión sufrió fracturas de hombro y brazo. Mientras se recuperaba en el hospital una de sus mayores preocupaciones era cómo se las iba a arreglar cuando la mandaran a casa, porque, aunque la familia y los amigos estuvieron junto a ella en todo momento, cada uno tenía sus compromisos laborales y, como la recuperación sería larga, necesitaría a una persona que la atendiera. Entonces recibió la visita de unas amigas de la Casa del Temps, a la que ella misma pertenecía, y enseguida se articuló una red de apoyo para ayudarla cuando lo necesitara. Durante más de un mes Amparo fue atendida por diversas personas de la Asociación conocidas por ella.
El de Amparo es un caso extremo, sin embargo, nuestra vida cotidiana está llena de momentos en que necesitamos de los demás. El apoyo social a nivel de barrios es sin duda una necesidad de todos.
Afortunadamente la población está cada día más sensibilizada ante los problemas sociales y la participación ciudadana va en aumento; de tal manera que proliferan las asociaciones que, mediante una labor voluntaria y solidaria, contribuyen a mejorar las carencias de determinados sectores sociales. Sin embargo, esos mismos voluntarios, los ciudadanos en general, también tenemos nuestras carencias y necesidades; también necesitamos contar con apoyo social tanto a nivel instrumental como informativo y emocional.
Precisamente los objetivos básicos de la Casa del Temps son la creación y el mantenimiento de unas redes de apoyo social a nivel de barrios, de tal manera que se incremente la participación ciudadana. Además se fomentan las relaciones intergeneracionales, se comparten aficiones, se aumenta la autoestima y la solidaridad entre vecinos.
Porque, ¿quién no ha necesitado alguna vez que alguien le acompañe al médico, o le asesore en un tema administrativo, o le eche una miradita al ordenador que no va bien, o se quede con la abuela mientras va a la compra, o le ayude a preparar una fiesta de cumpleaños, o le ayude a mejorar su inglés, o simplemente le escuche...?
En los pequeños núcleos urbanos donde la gente se conoce y se mantiene una relación más estrecha a nivel de vecindario, estas necesidades se suplen de manera natural, pero en las grandes ciudades, donde a veces no conocemos ni a los vecinos de la finca en que vivimos, es frecuente que la gente se sienta sola y no tenga a quién acudir cuando lo necesita. Así, la única forma de suplir parte de esas necesidades es pagando a un profesional.
La Casa del Temps es una asociación de intercambio de tiempo o habilidades (trueque) entre las personas. Se trata de dar y tomar según las necesidades de cada uno en cada momento. Cada socio ayuda a otros en lo que sabe y puede, y pide lo que necesita de lo que otros ofrecen. Esto supone un cambio de mentalidad; supone darse cuneta de que todos tenemos algo de nuestro tiempo para ofrecer a otros pero también que necesitamos de los demás. En la Asociación se gestiona el tiempo que los socios ofrecen y reciben.
Lógicamente, esta actividad se basa en la confianza, por lo que periódicamente se organizan encuentros, reuniones, cenas, así como charlas y talleres o cursos de formación para mejorar las habilidades o conocimientos de los socios, al mismo tiempo que se fomentan las relaciones interpersonales. Todas estas actividades se difunden mediante un boletín informativo trimestral. Por otra parte, también colaboramos con otras asociaciones ya que nuestra actividad es compatible con otros proyectos.
La actividad del trueque es muy antigua, pero actualmente está muy extendida por diversos países (recordemos la experiencia de Argentina). También en otros lugares de España funcionan este tipo de actividades de trueque. La Casa del Temps surgió a partir de una experiencia en Italia y se puso en marcha en Valencia a finales de 1999, gracias al entusiasmo de un grupo de personas y al apoyo de la Fundació Bancaixa al principio y, posteriormente, de la Fundació de la Solidaritat i el Voluntariat de la Comunitat Valenciana.
Cualquier persona mayor de edad que quiera ofrecer parte de su tiempo de manera solidaria (todas las prestaciones valen igual, es decir, el tiempo invertido) y al mismo tiempo esté dispuesto a recibir esa ayuda, puede ser socio.
Por otra parte, cualquier asociación o grupo de personas interesadas en poner en marcha un proyecto similar en su barrio o su ciudad dentro de la Comunidad Valenciana, puede ponerse en contacto no nosotros y estaremos encantados de asesorarle sobre el proceso, recursos necesarios, etc.
Mª José Villegas, Presidenta de la Casa del Temps